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miércoles, 22 de junio de 2011

Toca-Weps y la Hechicera o Versión adaptada de la cigarra y la hormiga.

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Era un caluroso verano, el duende Toca-Weps canturreaba sin parar tumbado a la bartola debajo de un árbol con los auriculares de su MP4, puestos en los oídos e ignorante de lo que ocurría a su alrededor. No tenía ganas de trabajar; sólo quería disfrutar de sol y cantar, cantar y cantar.
Y así un dia y otro y otro. Y cuando no, haciendo trastadas junto con su novia y dando muy mal ejemplo a los animalitos y cachorros del bosque.
Un día que estaban el y Sirenuca tomando el sol y unos cubatas de “Orujo”, pasó por allí la Hechicera que llevaba a cuestas un saco de harina de trigo muy grande para el restaurante de Manel (Que no había podido ir a recogerlo, pues Toca no le ayudaba a cocinar)… El bicho sin pensárselo dos veces y con ganas de tocar los weps se burló de ella:




-¿Adónde vas con tanto peso? ¡Con el buen día que hace, con tanto calor! Se está mucho mejor aquí, a la sombra, cantando, bebiendo y jugando. Estás haciendo la tonta, ji, ji, ji se rió el enano (Su novia también tapándose la boca con la mano para que no se le notara)-. No sabes divertirte...

La Hechi no hizo caso y siguió su camino silenciosa y fatigada. Pasó un día y otro así todo el verano ayudando a Manel y trabajando en el huerto y preparando provisiones para el invierno. Cada vez que veía al enano, éste se reía y le cantaba alguna canción burlona: (Hechi estaba ya de él y de su novia hasta los mismos weps, pero prefería callar y no decir nada. Con la esperanza de que sintieran un poco de vergüenza ajena y colaboraran en las tareas de la granja o en el restaurante)…Tampoco decía nada porque se sentía culpable de haber dejado al enano y su novia sin ahorros para poder montar la granja y no estaba segura de que estos hubieran sido ahorrados en forma ilícita e ilegal como todos sospechaban (Pensaban que los había obtenido con la venta de la “María que cosechaban él su novia y Sebastian en el huerto d tomates, pero como no tenían pruebas de ello todos los socios de la granja tenían que callarse y aguantar al par de vagos, mientras ellos trabajaban como “Enanos” para poder tener lo suficiente para poder pasar el invierno sin dificultades).

-¡Qué risa me dan los grandullones cuando van a trabajar! ¡Qué risa me dan los grandullones porque no pueden jugar! Así todo el verano y llegó el frío…

Y el duro invierno y con el la nieve en el Bosque…

La Hechi y el resto de gente se metieron en sus respectivas casas calentitos, con comida y leña suficiente para pasar todo el invierno, y se dedicaron a jugar, comer bien y estar tranquilos.
Sin embargo, Toca-Weps y su novia Sirenuca se encontraron que en su casa no había ni un solo tronco de madera para encender la chimenea y sin comida. No tenían nada para comer y estaban helados de frío. Entonces, se acordó de la hechicera y fueron a llamar a su puerta.
Señora Hechicera, como sé que en tu granero hay provisiones de sobra, vengo a pedirte que me prestes algo para que podamos vivir este invierno. Ya te lo devolveré cuando me sea posible.
La Hechicera escondió las llaves de su granero y respondió enfadada: -¿Crees que voy a prestarte lo que me costó ganar con un trabajo inmenso? ¿Qué habéis hecho, holgazanes, durante el verano?
- Ya lo sabes - respondió apenada la Sirenuca.- A todo el que pasaba, nosotros le cantábamos alegremente sin parar un momento.
- Pues ahora, yo como vosotros puedo cantar: ¡Qué risa me dan los grandullones cuando van a trabajar! ¡Qué risa me dan los grandullones porque no pueden jugar!
Y dicho esto, les cerró la puerta en las narices.
Como no habían tenido éxito con ella, fueron al restaurante de Manel y allí volvió a repetirse la misma escena con el mismo resultado. O sea “Portazo en las narices”.
Sin darse por vencidos y cogiditos de la mano fueron recorriendo el bosque de casa en casa y en todas ellas les cerraban las puertas sin darles nada de nada.
..Solo al llegar a la cabaña de la Brujita Angi, fue cuando cambio su suerte. Esta les hizo pasar y calentarse e incluso les dio de comer y además les dio algo muy muy
Importante…Un buen consejo…
Les dijo que si querían volver a tener la amistad y el cariño de todos, tenían que ser menos holgazanes y trabajar y ayudar a todos los demás en las tareas cotidianas del Bosque.
Este consejo y la lección aprendida hicieron mella en los dos “Vagos”. A partir de entonces, el duende y su novia aprendieron a no reírse de nadie y a trabajar un poquito más. Y que duda cabe que todos los habitantes del Bosque sin excepción les ayudaron y dieron leña y comida para que pudieran pasar el invierno.
Y como Toca-Weps estaba muy arrepentido, ese y no otro fue el motivo que le empujo a presentarse a alcalde del Bosque (Para poder ayudar y ser útil a todos los Bosquenses como el nos llama)…
Espero por su bien y el de todos, que no vuelvan a sus andadas y travesuras…jeje

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