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lunes, 26 de septiembre de 2011

LECHUZA-ROJA

Era de noche en el bosque, todo estaba oscuro, reinaba el silencio, no había luna y hacia un frío de un par de Weps.

Una sombra furtiva se deslizaba entre los árboles intentando no ser vista por nadie. Aunque la verdad es que poco había que ver, más que sombra era sombrita. La persona o personaje a quien pertenecía no mediría más de 30 cm, iba envuelta con una especie de capa o embozo de color negro que solo dejaba vislumbrar sus ojos vivos de color avellana. Hacia ya más de una hora que vigilaba los alrededores del restaurante del bosque, era como si quisiera cerciorarse de que no habían “moros en la costa”. Que lejos de la realidad...Estaba allí vigilando porque hacia días que desaparecía comida de la nevera del restaurante y tanto Manel como Hechi sospechaban del duende Toca-Weps. No es que fuera un mangante pero la verdad es que había echo tantas travesuras en compañía de su novia la Sirenuca que ya nadie en el bosque se fiaba de él.
Nuestro personaje encapuchado, tiritando de frío aguantaba allí al acecho pues quería pillar al autor o autores de los robos con las manos en la masa y así poder limpiar o reparar en su medida el buen nombre del duende y su novia.
Alrededor de las dos de la madrugada un ruido sordo como el de un portazo le despertó (El pobre esta muy cansado y se había quedado dormido). Al dirigir su vista a la entrada del restaurante vio dos sombras que no pudo distinguir muy bien (Porque estaba adormilado) que salían de este con dos bolsas llenas de lo que probablemente era comida y apremiaban a otra tercera a la que no podía ver porque seguía dentro del local, a que se diera prisa no fuera a llegar alguien.
Sin pensárselo dos veces salió raudo hacia el restaurante, y al empujar la puerta para entrar en el y así sorprender a quien estaba dentro, el que se llevo la sorpresa fue él...
No más pisar el umbral cayo de narices en el suelo golpeado en la cabeza por algo duro y metálico que sonó.-¡¡CLOONGG!!...
Había sido golpeado en toda la sesera con una sartén de las que utilizaba Manel en el restaurante. Tan fuerte fue el golpe que estuvo sin sentido como media hora. Cuando despertó salió tambaleándose de allí y mascullando entre dientes.- ¡¡YA TE PILLARE!!¿¿SEAS QUIEN SEAS??...Tan mareado iba que no se dio cuenta de que se le caía una pluma de lechuza teñida de rojo y que formaba parte de una especie de penacho que llevaba como complemento de su disfraz o uniforme...
Tambaleándose y dolorido se dirigió al lugar por donde había visto que desaparecían las dos sombras y agachándose en el suelo estuvo buscando alguna huella que le indicara hacia donde se dirigían los presuntos ladrones, hasta que por fin descubrió algo que le llamó la atención, eran las pisadas fuertemente marcadas en la tierra húmeda de unos pies grandotes parecidos a los de los trolls junto a las de otros normales en tamaño y forma y otras pisadas más pequeñitas que le resultaban bastante familiares.

Dando una patada en el suelo y quitándose la capa de un manotazo Toca-Weps que era el nuestro personaje disfrazado, lanzo un aullido que no lo hubiera superado ni Licantropin y murmuro sin dar crédito a lo que había descubierto.- ¡¡Aaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuu!! No tu no, tu no puedes ser una de los ladrones.
.- Además te has aliado con los trolls ¿Y de quien son las otras huellas?.
Así torturándose mentalmente y sin dar crédito a lo que había descubierto se dirigió a su chalet.
Entro en su casa y se fue derecho al dormitorio para comprobar si estaba allí durmiendo su mujercita ( Todo apuntaba a que las huellas pequeñas eran de ella). Atónito contemplo que allí estaba tumbada en la cama durmiendo y tan bonita que parecía un ángel...
.- Si si . Pensó.- Un ángel ladrón. Y dio media vuelta y esa noche durmió en el sofá del salón.
A primera hora de la mañana le despertó el sonido del móvil. Era Manel que le pedía que fueran al restaurante porque habían vuelto a robar durante la noche y quería hablar con todos los habitantes del bosque.
Cuando estuvieron todos reunidos Manel contó que habían vuelto a robar aquella misma noche y dijo que pedía perdón públicamente a Toca por haber sospechado de él y de su novia, pero que el ladrón o ladrones habían dejado algo por descuido que muy pronto les indicaría de quien o quienes se trataba. Era la pluma roja que se le había caído al enano y que ahora Hechi estaba enseñando a todos.
El duende bajo la vista mientras mascullaba para sus adentros.- Lo que me faltaba, antes sospechaban de mi y ahora sospechan de mi otro yo.
Una vez disuelta la reunión cada uno se fue por su lado y a sus quehaceres. Y Manel le encargó a Toca.- Coge la pluma y pregunta por el bosque.¿A ver si alguien la reconoce o sabe de quien es?.
Toca salió del restaurante y se adentro en el bosque como si de verdad fuera a investigar. Pero nada más lejos de eso, siguió a Sirenuca pensando cogerla con las manos en la masa o sea con las manos en lo robado.
Sirenuca ajena a la vigilancia a la que le sometía su amorcito se fue a la pelu luego a por el pan y más tarde a mirar escaparates en el centro comercial.
El duende ya dudaba de si era ella en realidad culpable cuando vio que Sirenuca recibía una llamada a su móvil y guardándolo apresuradamente se dirigía en dirección a la parte más alejada del bosque y después de una buena caminata llegaba a la guarida de los trolls.
Sin pensárselo el enano se puso un pasamontañas negro y la capa que llevaba por la noche y armado de su tirachinas irrumpió en la guarida de los trolls.
Lo que allí vio le dejo sin habla, Sirenuca tenia a un bebe troll en sus brazos y le estaba dando el biberón. Pero eso no era todo, la bruja Angi estaba poniendo en los cuatro platos que había en la mesa un estofado que había guisado ella con las recetas de Manel y sentados alrededor habían dos trolls pequeñitos y papa y mama troll y la brujita Pili estaba barriendo el suelo y quitando el polvo de los pocos muebles que habían en la guarida..
Desde el secuestro de Hechicera, tanto Sire como Pili y Angi habían ido frecuentemente a visitarlos y así se enteraron de que uno de ellos tenia familia y estaban esperando un nuevo miembro como son tan simplonas y buenazas no se les ocurrió otra cosa que facilitarles comida pero como no tenían dinero lo más fácil era robarla.
Todos los presentes se asustaron al ver a Lechuza Roja, pero este les calmo y animo a que le contaran lo ocurrido y una vez lo hicieron Lechuza Roja les dijo.- No os preocupéis y no le digáis nada a nadie y si alguien os pregunta solo debéis de decir que el mangante del bosque es Lechuza Roja.
De este modo Toca-Weps mantenía a salvo la identidad de su otro yo y limpiaba el buen nombre de su novia y el suyo.
Y no cabe duda de que en poco tiempo ya todo el bosque sabia que el ladón era un enmascarado llamado Lechuza Roja y que Toca-Weps estaba fuera de toda sospecha.

Pero esto solo era el principio de lo que se avecinaba. Había nacido un héroe aunque nadie lo supiera y pensaran que era un villano y un delincuente. ¡¡HABÍA NACIDO LECHUZA ROJA!!